SOPORTÓ LA PRESIÓN DE TIGRE
San Lorenzo ganó un partido clave
San Lorenzo
El "Ciclón" ganó 2 a 1 con goles de Barrientos y Bergessio, mientras que Lázzaro hizo el descuento. El equipo de Victoria jugó mal y Cagna puso a cuatro delanteros para inquietar a Orión, pero lo logró de a ratos. Laverni ignoró tres claros penales para el conjunto de Russo y expulsó a Islas sobre el final.
Fue una final. Aunque luego tendrán un partido más, el encuentro de hoy pudo definir la suerte de San Lorenzo y Tigre en el triangular. Porque el equipo de Cagna, que perdió, dejó gran parte de sus chances en la cancha de Vélez. Y será muy díficil que se pueda recuperar.
No extrañó que los dos salieran a jugar apurados, a presionar en campo rival. Pero fue San Lorenzo el que se impuso en el medio campo, gracias al fútbol de Ledesma en el medio, y al de Barrientos y Solari por los costados.
Tigre priorizó la premisa de correr y meter, cuestión que logró durante los primeros diez minutos. Pero después se dejó consumir por los nervios. Blengio y Papparatto dejaron de lado su habitual sólidez y Arruabarrena pareció por momentos a un debutante en vez de un defensor experimentado.
El gol de Barrientos fue la consecuencia del notable empuje de San Lorenzo, con Ledesma como abanderado, recuperando una pelota en el medio y abriendo rápido para Solari. Y el segundo llegó casi de la misma manera, pero desde el otro costado, con el "Pitu" desbordando y Bergessio conectando.
La endeblez defensiva de Tigre no sólo estuvo en la marca, sino en el manejo de la pelota. Morel, de enorme campeonato, brilló por ausencia, y el "Matador" lo extrañó horrores. Porque Castaño no tuvo a quien descargarle su juego lento, pero prolijo. Y Luna y Altobelli fueron devorados por Torres, González y Aguirre.
La diferencia entre ambos fue tal, que el equipo de Russo pudo irse al descanso con tres goles de ventaja si es que el travesaño no le atragantaba el grito a Bianchi Arce; y si Laverni cobraba un penal de Islas a Bergessio más grande que los huecos vacíos en las tribunas de Vélez, gracias a un capricho dirigencial que dejó afuera a miles de personas que se perdieron una final eléctrica.
Sin nada que perder, Cagna mandó a la cancha a Néstor Ayala y a Leandro Lázzaro, por el inexistente Morel y Matías Gímenez, que jugó de regalo gracias a la pasividad de Laverni. Jérez se sumó al mediocampo y atrás se la bancó con una línea de tres. Eso hizo que el partido se abriera, porque a San Lorenzo le quedaron muchos espacios.
Cuando mejor jugaba San Lorenzo, y parecía que llegaba al tercero, Rusculleda le puso un centro a la cabeza a Lázzaro, que venció a Orión. A partir de entonces, comenzó un nuevo partido. Tigre, sin ideas y a los ponchazos, fue con todo por el empate. Y San Lorenzo se tiró atrás a soportar un desarrollo que hasta entonces le había sido netamente favorable.
Al final, en una contra del conjunto de Russo, chocaron Islas y Barrientos. Inexplicablemente, el arquero (que tuvo un error en el primer gol) le metió un manotazo en la cara. Era roja y penal, porque la pelota aún estaba adentro de la cancha. Laverni, mal como en toda la tarde, hizo bien la primera, parte, no la segunda.
Llegó el pitazo y San Lorenzo dio un paso enorme hacia el campeonato. Porque dejó atrás a un equipo bravísimo como Tigre, y porque ahora depende de si llevarse la gloria. Si le gana a Boca el sábado, se quedará con el Apertura.
Por otro lado, el "Matador" deberá esperar por un triunfo "xeneize", y jugarse todo en el partido final del triangular, aunque se quedó sin Castaño e Islas, ambos suspendidos
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